“EL CAMBIO” ES IMPARABLE, DICEN ALGUNOS; OTROS RUEGAN PARA QUE ALGUIEN LOS DETENGA

301 0


Autor: Sergio Andrés Torres Alvarado

“¡Apuesto lo que sea a que la gente no va a seguir defendiendo a capa y espada la gestión de Fuerza Ciudadana! Y es que aunque muchos caicedistas dogmáticos pretendan negarlo, el descontento popular se hace casi palpable en las calles de la ciudad –y ni qué decir del departamento-. Hoy la figura del movimiento impoluto que tenía Fuerza Ciudadana parece haberse desvanecido, justo como la paciencia de los ciudadanos que llevan semanas esperando ayudas que no llegan, y que quien sabe si llegaran”.

Meses atrás, el caicedismo salía victorioso en la contienda electoral y ratificaba que su discurso contradictorio no tenía límites. Por años dijeron a los ciudadanos que luchaban en contra de las clases políticas que se prolongaron en el poder, y hoy, por cosas de la vida, ellos son los más atornillados en el ejercicio de la administración que escaló a lo departamental. ¡Que ganaron!, pues si, lo sé; como también sé que esa victoria no los exime de caer en incoherencias de su decir y hacer. Sin embargo eso es tema para otro día.
Lo que hoy me lleva a escribir estas letras no es precisamente su discordancia en asuntos electorales -que no deja de fastidiarme, he de reconocerlo-; lo que me motiva hoy, son los cientos de videos que veo en redes sociales donde la gente decide exponerse al escarnio público y en un intento de desesperación desmedida, claman ayuda, lanzan un S.O.S esperando que alguien haga algo, pero parece que es en vano todo eso. En otrora, pensar que la ciudadanía saldría a despotricar de la administración de la señora Virna era impensable. Se respiraba en la ciudad una suerte de consenso legitimado por el voto popular en el que el común denominador se resumía en la necesidad de que “el cambio” continuara aferrado al poder, pese a que ya había evidencia de sobra referente a actos de corrupción a los que la mayoría decidió ignorar por mero castigo a las clases políticas tradicionales del departamento.
Hoy, 23 de abril cuando escribo esto, ese castigo a la clase política tradicional ha pasado a segundo plano; el covid – 19 y la declaratoria de pandemia han trasladado a la ciudadanía a un escenario que va más allá de la polarización en la que acostumbraban estar, y en la que solían justificar los desaciertos administrativos del cambio con frases como: “que roben, pero que hagan” o “los de antes no vuelven al poder”. A día de hoy, me atrevería a decir que después que superemos todo esto –que así va a ser- muchas cosas cambiaran de manera trascendental. Mientras algunos afirman la muerte del capitalismo, yo prefiero ser un poco más reduccionista y limitarme a lo local, más exactamente a lo departamental.
¡Apuesto lo que sea a que la gente no va a seguir defendiendo a capa y espada la gestión de Fuerza Ciudadana! Y es que aunque muchos caicedistas dogmáticos pretendan negarlo, el descontento popular se hace casi palpable en las calles de la ciudad –y ni qué decir del
departamento-. Hoy la figura del movimiento impoluto que tenía Fuerza Ciudadana parece haberse desvanecido, justo como la paciencia de los ciudadanos que llevan meses esperando ayudas que no llegan, y que quien sabe si llegarán. La rabia se siente en cada palabra que lanza el habitante de Santa Ana (solo por poner un ejemplo) que figura en redes como vocero de una comunidad condenada al olvido. A esto se le suman escándalos como audios filtrados en los que al parecer, presuntamente participan funcionarios de la alcaldía que afirman “tener todo resuelto” cuando se habla de las elecciones en las localidades, y dan lineamientos en los que se deja por sentado que si no estás en las listas, o mejor, no eres “de los suyos” como dice el audio, te tocará esperar a que algún ciudadano comparta lo poco que tiene contigo, porque de la administración lo único que recibirás son restricciones a la movilidad.
Yo todavía sigo sin entender como hay gente que no se indigna por la forma en la que se le está dando manejo a esta crisis. Con mucho resquemor, veo como se hace proselitismo del más ruin con la necesidad de los magdalenenses. A diario el Gobernador hace varios facebook live en los que describe una logística para las entregas de las ayudas que se materializa en todo lo opuesto; desorden en las convocatorias, aglutinamientos de ciudadanos esperanzados en una ayuda que no llega y desmanes colaterales como saqueos y protestas incitados por la burla a la que se somete a la ciudadanía con hambre y poca tolerancia en su que haber.
Aquí debo sacar la lanza por Caicedo (o más bien por sus intenciones). Quiero creer que todo lo que hace, lo hace convencido en ayudar en la medida de sus posibilidades, pero su metodología egocéntrica lo está condenando al fracaso. Después de tener más de 8 años como gobernante –porque él fue el alcalde en el tiempo de Rafa-, sigue empecinado en implementar un modelo de trabajo en el que nada se hace y nada se mueve si no está el de por medio. Esto, a la postre, genera retrasos que poco o nada ayudan a la ciudadanía y desembocan en jornadas fallidas que la gente ya no soporta. Urge, y con premura, que Fuerza Ciudadana implemente una línea de ruta en la que se respeten las jurisdicciones, y sí, quizás pido mucho, pero creo que si quieren salir bien librados de todo esto es necesario que la Alcaldesa muy respetuosamente sugiera a su jefe que es mejor que él se enfoque en lo departamental y ella de lo distrital.
Hoy desearle el mal a Virna, es desearle el mal a la ciudad y no pienso entrar en ese juego asqueroso. Creo que Santa Marta hoy requiere de una unión que permita la sincronía, pero para eso es necesario que se deje de un lado la propaganda política y se enfoque todo el esfuerzo posible a diseño de estrategias más efectivas y menos generadoras de focos de infección. Lo que viene pasando con las entregas de Makro, es un despropósito, como también lo es que salgan “periodistas” a decir que todo marcha en perfecto orden, cuando es la misma ciudadanía que pone en aviso el desorden que se fragua.
Desearle el mal a Caicedo es desearle el mal al Magdalena y tampoco pienso revolcarme en ese lodazal. Seguramente si dejaran de darle prioridad a las fotos del dron con los mercados en las canchas de futbol y se planea una ruta de entrega puerta a puerta, todo marcharía de manera más eficiente. Si se decidiera, solo por mero sentido común, dejar de invertir en publicidad para marcar los mercados y en encuestas para alimentar el ego,
pudiera destinarse más recursos a compras de productos de primera necesidad que es lo que hoy necesita la gente.
Para concluir creo que debo hacer lo que en mis posibilidades está, y es poner en manos de Dios al Magdalena, Santa Marta y Colombia; que su amor y su misericordia omitan esa lucha de poderes absurda que hoy nos tiene al borde de un caos y permita que salgamos lo mejor librados de esta triste realidad.ede evitar y, 3. Cientos de muertes a consecuencia de las dos anteriores.
Que irónica es la vida y sus lecciones bruscas…
También aprovecho para hacer un llamado a la Procuraduría y la Contraloría. No es justo que ellas con su silencio y omisión, actúen como cómplices de este desorden que resultará en: 1. La cifra de contagiados en aumento desmedido. 2. Adelantar un inminente colapso del sistema de salud departamental que se puede evitar y, 3. Cientos de muertes a consecuencia de las dos anteriores.
Hoy el cambio se muestra frenado, mientras que la gente que lo defendía y lo proclamaba como imparable ruega porque hagan un pare, porque replanteen sus formas y modos y den alivio y no publicidad política para comer.

Related Post

LA CONSULTORÍA POLÍTICA

Publicado por - 18 agosto, 2020 0
Por Jamer Chica La consultoría política como disciplina nace de la imperiosa necesidad que tienen los candidatos, los partidos políticos…

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!